martes 28 de agosto de 2007

¿Qué es la política?




Hace como un año mi profesor de Política Comparada nos pidió el primer (¿o segundo?) día de clases algo como esto: "Ustedes estudian Ciencia Política. Naturalmente, ustedes deberían saber qué es lo que están estudiando... por ejemplo, si su abuelita les preguntara un día de estos —¿Qué es la política?— ¿qué le responderían?" Este profesor nos dio a mí y a mis compañeros el tiempo para pensar en una respuesta propia de estudiantes universitarios. No quedé muy satisfecho con la definción que dí aquella vez (algo así como que la política servía para pavimentar calles, jejej) y más o menos desde entonces busco una definción concreta de este término. Dicha busqueda se tradujo en la lectura eventual de algunos textos sobre la definición de la palabra "Política", —incluído el diccinario—. Después de pensar un poco, aún no sé si esto es lo que le respondería a mi abuelita (que por otro lado sospecho que nunca me hará semejante pregunta, aunque mi mamá chance); sin embargo creo que esto sí sería lo que más o menos hubiera querido decir:

La política es la actividad humana más importante, porque precede a todas las demás y las define. Pero la política es un esfuerzo deliberado por lograr un tipo sociedad y en consecuencia individuos libres y virtuosos; pero ese modelo de sociedad lamentablemente no está precargado en nuestros genes ni en nuestro instinto (como para las abejas): es un esfuerzo deliberado del pensamiento y de la acción.

Antes creía que la política debería servir para resolver el problema del orden en una sociedad. Pero ahora creo que la función fundamental de la política debería ser la educación, y que la diferencia entre el buen y el mal gobierno radica en la importancia que cada gobierno le de a este tema. Naturalmente, no cualquier tipo de educación sino una que desarrolle lo mejor de la naturaleza humana, o sea, toda una empresa. La palabra gobierno proviene del griego kybernetes que significa dirigir. Quien de verdad gobierna, conduce a sus ciudadanos a un fin como sociedad, a través de la educación. Un gobierno que abandona su función educativa no gobierna, corrompe. Aunque eso no obsta para pensar que algunos gobiernos islámicos se pasan de educadores.

Sin embargo, en un nivel más cotidiano podemos ver a la política como la lucha cruda y simple por el poder. Aqui ya no hablamos de "debe ser", sino de "así es". Y en un sentido más elemental la política son todas aquellas razones que los individuos tienen para obedecer o para rebelarese. Las razones pueden ser filosóficas o materiales. La fuerza puede ser una razón muy fuerte para obedecer a alguien, pero en el largo plazo no resuelve el problema de la posesión del poder; sólo lo reprime hasta que de nuevo estalla.

Si buscamos razones propiamente dichas ¿cuáles son válidas para todos? ¿cuáles son las razones adecuadas que pueden convencer al otro de que obedecer redunda en su beneficio? Hay quienes dedican su vida completa a sólo pensar en estas preguntas, y escriben tomos y tomos no porque escriban "rollo" sino porque en realidad la cuestión de la que se ocupa la política es bastante compleja.


La posesión de las razones, filosóficas o materiales, que determinan que algunos manden y muchos obedezcan es "el poder". El poder es inseparable de la política, pues es el instrumento para lograr su fin. Sin poder, el filósofo clama en el desierto, y sin las ideas correctas la convivencia humana podría convertirse en cualquier cosa, como los totalitarismos del siglo XX u otras experiencias históricas terribles.

Pienso que cada sociedad tiene su propia solución histórica (y por eso, temporal) al problema de la sociedad que desea organizar: hay sociedades como la inglesa del siglo XVII cuya solución al problema de la posesión del poder estaba en la necesidad lograr la paz. Otras sociedades, como la Sueca del siglo XX resolvían el problema del orden social a través de la distribución de la riqueza. Nunca es tan simple, y siempre hay múltiples criterios de solución: la igualdad, la libertad, el mérito. Además, nada garantiza que las condiciones del orden sean lineales: la seguridad es condición de la prosperidad y al revés también. Sin embargo, la sociedades reclaman muchas condiciones al mismo tiempo, y decidir cuál es prioritaria requiere de muchas mentes, y en especial de los estudiosos de la política.


Por otra parte, la práctica de la política es como aprender a andar en bicicleta: ningún libro puede enseñarte a usarla (si es que sobre eso se ha escrito y leído). Es decir, por más que estudie y reflexione sobre la física que hay detrás de mantener el equilibrio en dos ruedas, para aprender realmemte a manejarla es necesario subirse. Un buen chef conoce de memoria las recetas, incluso hasta la química de los alimentos, pero la buena sazón sólo la da la práctica. Así con la actividad política. Ahora bien, esto tampoco es un cheque en blanco para que cualquiera tenga derecho a gobernar, sin una preparación adecuada.

A mi me gusta leer sobre la política —bueno, una parte— porque me ayuda a comprender la realidad en la que vivo. Bien entiendo que no se debe pretender cambiar un pedazo del mundo si no se es mínimamente congruente entre las ideas y los actos, por eso, por el momento, prefiero limitarme a estudiar la política (siempre es más fácil —y conste que no es para nada fácil— decir qué está mal o qué está bien, que actuar en consecuencia); Es decir, cuando uno estudia a la política lo que está bien, está bien y lo que está mal, está mal, independientemente de si uno se comporta de una manera u otra. Pero cuando alguien decide actuar en la política la cosa cambia, debe haber congruencia, y a falta de eso estamos como estamos.


Bueno, creo que esta respuesta está mejor que la primera, aunque todavía puede mejorar. Obviamente que todo esto no salio de mí ronco pecho sino del de algunos autores que he conseguido leer (a medias) como: Platón, Aristoteles, Maquiavelo, Hobbes, Bernard Crick, Michael Oakeshott, Carl Schmitt, Marx y otros por el estilo. Esto lo digo para que nadie piense que me fusilo ideas: me limito a malinterpretarlas.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Sicabí!!
Me da mucho gusto saber que aún existen personas como tú, con ideas y conceptos claros. Y con respecto a tu comentario sobre la definición de política, puedo agregar que "se piensa lo que se quiere y se dice lo que se piensa; esa es la base de la democracia". Ojalá algún día podamos platicar sobre esto, aunque no lo parezca me interesa.
Saludos, y cheers por tu rincón intelectual.
atte Fernando Calvo

Alfredo Montufar-Helu dijo...

Lo que está bien... está bien y lo que está mal... está mal. ¿Y quién nos puede decir que es lo bueno y qué es lo malo? Nuestro corazón?... la moral? O acaso la moral es una idea, un concepto, etc. formado a base del pensamiento de muchos intelectuales. Sabemos que exiten principios básicos de moralidad para el mundo, es decir, hay cosas destestables y hay cosas maravillosas. Pero esos son principios básicos, que hay de los más complejos, es decir, ¿cómo poder saber qué es bueno y qué es malo en la política? Sobre todo cuando el medio por excelencia para llegar a los fines es el poder. Fines que beneficien a la sociedad ciertamente (aunque esto sólo en estos tiempos, pues antes la soberanía no era del pueblo), pero, ¿cuáles fines? ¿cuáles son mejores y cuáles son peores? Es decir, ¿cuáles son más buenos (menos malos) o menos buenos (más malos)?, ¿Cómo decidimos? Pues bien, al final, en la política las decisiones perjudican a unos y benefician a otros y entonces nos encontramos con una dualidad... no podemos ser grises (al menos eso creo), pero sí buenos y malos... al mismo tiempo. Y debido a esto, ¿cómo juzgar cualquier sistema de gobierno? Ciertamente la historia nos ha demostrado que algunas teorías en torno a estos sistemas no han llegado a su ideal, pero sus arquitectos tenían en mente el bienestar de la sociedad (sí, incluso el autoritarismo, claro que demasiado poder corrompe... además de que el bienestar de la sociedad bien puede no ser la mejora de la nación). En fín, ¿qué se puede decir? Finalmente, y como varios autores han remarcado, no somos ángeles, somos personas, seres imperfectos... y por eso mismo, cada día debemos tratar de mejorar nuestra forma de vida. Esto, y yo creo que nadie lo negará, puede ser calificado como algo bueno.

Alicia dijo...

¡Hola José!

Hace mil y un siglos que escribiste en mi blog (Carretera Y Manta) y acabo de leer el comentario...

"Carretera Y Manta" significa varias cosas: puede referirse a "Vamos, ¡en marcha!" dando intención de ponerse "manos a la obra" para hacer algo.

También significa irse de algún sitio o expulsar a alguien de alguna parte. Por ejemplo, ¡Anda, coge Carretera Y Manta y vete!

:)

Un saludito,

Alicia

Anónimo dijo...

que complicado es esto yo creo que la politica, es eso, que mencionaste jose, y lo demas?? tambien, por eso yo lo llamo utopia, en teoria es perfecta pero la practica??? ya te diste cuenta no como la cocina en teoria es perfecta pero la practica es mejor, mmmmm no crees al hombre no le pertenece dirigir ni su propio paso. y tu sabes que onda.

Damián Mictlantecuhtli dijo...

me pareció interesante este escrito... ¿que es la politica?, es mas complicado y profundo de lo que aparenta... Para eso, habría de definir sociedad, definir democracia, conceptos muy difusos...

saludos..